Tarta de queso sin horno

Las mejores recetas de tarta de queso

Tarta de queso y mango sin horno

Cada bocado que comas de ésta tarta está lleno de dulce sabor a mango, de una textura suave y cremosa y con un ligero toque ácido del limón.

Y lo mejor de ella es que no requiere cocción, sólo un poco de paciencia cuando hay que esperar unas horas a que se cuaje en la nevera.

Tarta de queso y mango sin horno

No es el tipo de tartas que suelo hacer, cocinadas al horno, pero precisamente por eso ésta tiene un brillo y una textura super mullida que no tienen las otras tartas.

Hace poco compre una bandeja de mangos frescos y pensé, ¿por qué no hacer una tarta de queso con estos deliciosos mangos? Me puse manos a la obra, y esté es el resultado.
Para los que se estén preguntando cómo hacer el puré de mango, muy fácil, cocemos los mangos 5 minutos y, cuando estén blanditos, los pasamos por la batidora.

Ingredientes para un molde de 15 centímetros de diámetro:

Para la base de la tarta:

  • 100 gramos de galletas Digestive
  • 50 gramos de mantequilla derretida sin sal

Para la crema de queso y mango:

  • 200 gramos de puré de mango
  • 200 gramos de queso en crema a temperatura ambiente
  • 120 ml de nata líquida para montar
  • 2 cucharadas de leche
  • 4 hojas o 10 gramos de gelatina neutra
  • 50 gramos de yogur griego o normal
  • El jugo de medio limón

Para la gelatina de mango:

  • 150 gramos de puré de mango
  • 1 mango en láminas
  • 50 ml de agua
  • 10 gramos de azúcar
  • 1 cucharada de jugo de limón
  • 5 gramos o 2 hojas de gelatina neutra

Elaboración de la tarta de queso y mango sin horno.

Trituramos las galletas hasta que se hagan migas, añadimos la mantequilla derretida y lo mezclamos todo hasta que hagamos una masa compacta.
Cubrimos la base del molde con la masa de galletas presionando con una cuchara, hasta tener una capa de un centímetro de grosor aproximadamente.

Lo introducimos en el frigorífico para que se endurezca.
Remojamos las 4 hojas de gelatina en un recipiente con agua fría hasta que se ablanden (unos 5 minutos).
En el bol de la batidora, batimos a velocidad media el queso cremoso hasta que quede manejable, le añadimos el azúcar, la nata y la leche, y seguimos mezclando hasta que se integren completamente.

Transferimos la mezcla de queso a una cazuela y lo calentamos a fuego bajo hasta que se caliente.
Escurrimos las hojas de gelatina y las agregamos a la mezcla de queso caliente para que se derritan. Mezclamos todo. Dejamos que se enfría unos minutos.

Después, añadimos el yogur, el zumo de limón y el puré de mango. Revolvemos y dejamos que enfríe por completo. ¡Ya queda poco para tener nuestra tarta de queso!

Vertemos la mezcla encima dela base de galletas y alisamos la superficie.
Dejamos que enfríe en la nevera durante 3 o 4 horas, para que se cuaje por completo.
Es el momento de realizar la gelatina de mango. Para ello, sumergimos las hojas de gelatina en agua fría para que se reblandezcan.

Calentamos en un cazo el puré de mango, el agua, el azúcar y el zumo de limón. Escurrimos las hojas de gelatina y las añadimos al cazo para que se fundan. Revolvemos y dejamos que enfríe.

Cortamos un mango a la mitad y le retiramos la piel. Lo cortamos en láminas de unos 2 milímetros aproximadamente.
Distribuimos las láminas de mango de manera uniforme en la parte superior de la tarta fría.
Vertemos encima del mango la gelatina de mango fría para que cubra los trozos de fruta.

Dejamos que repose en el frigorífico otras 3 horas. Desmoldamos la tarta y la decoramos con trozos de mango.