Tarta de queso sin horno

Las mejores recetas de tarta de queso

Tarta de queso y Nutella sin horno

Esta receta es sin duda para los amantes de la Nutella y de las tartas de queso ¿Quién puede resistirse?

Una tarta muy fácil de hacer, con pocos ingredientes, y tan rápida que no necesita horno. Lo mejor es que al ser fría, resulta muy agradable en los días calurosos de verano.

Tarta de queso y Nutella sin horno

Es bastante diferente a la textura de la tarta de queso horneada ya que el relleno se funde en la boca debido a que la textura es como de mousse.

Lo dicho, no quedarán ni las migajas cuando la saques a la mesa.

Ingredientes para un molde de tartas de 24 centímetros:

  • 1 paquete de galletas tipo María
  • 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1 tarrina de 250 gramos de queso cremos tipo Philadelphia
  • 50 gramos de azúcar
  • 370 gramos de Nutella
  • 1/4 de cucharadita de extracto de vainilla
  • Nata para montar bien fría
  • Hojas de menta para decorar (opcional)

Elaboración de la tarta de queso y Nutella sin horno:

En primer lugar prepararemos la base de galletas de nuestra tarta. Para ello, machacaremos las galletas hasta que queden reducidas a polvo (yo suelo introducirlas en una bolsa de zip y aporrearlas con algo duro) y luego le añadiremos la mantequilla para que se forme una pasta homogénea, unida y consistente.

Esa pasta la vamos a amasar y a depositar sobre la base y las paredes de nuestro molde para tartas, hasta que tenga un grosor de unos 2 centímetros aproximadamente.

Nada más terminar, lo introduciremos en el frigorífico para que se quede duro y sea más compacto.

A continuación prepararemos el relleno. En un bol grande batimos con ayuda de un batidor manual (también podemos utilizar una batidora de pie) el queso en crema y el azúcar hasta que tengamos una mezcla suave.

Añadimos la Nutella y seguimos mezclando hasta que se integre todo perfectamente, sin que tenga ninguna raya blanca.

Por último vertemos el extracto de vainilla y mezclamos para homogeneizar todos los ingredientes.

Sacamos del frigorífico la base de galletas y vetemos encima la mezcla que tenemos hasta cubrir completamente las paredes del molde.

Con ayuda de una espátula alisamos la superficie de la tarta.

Volvemos a introducir la tarta en el frigorífico, y permanecerá ahí durante por lo menos 4 horas antes de servir y consumir.

A la hora de servir, montamos la nata y la depositamos encima de nuestra tarta de queso con la disposición que queramos.

Decoramos con unas hojas de menta por encima y servimos bien fría.

Con este tamaño nos dará para unas 10-12 raciones.