Tarta de queso sin horno

Las mejores recetas de tarta de queso

Tarta de queso y mantequilla de cacahuete sin horno

La suavidad del queso cremoso y la delicadeza de la mantequilla de cacahuete se juntan en esta tarta de sabor espectacular.

En esta receta he utilizado una mantequilla de cacahuete crunchy, (o con pequeños trocitos de cacahuete) para que cruja al comerla, pero podéis usar una más fina si preferís.

Tarta de queso y mantequilla de cacahuete sin horno

¡Y quién iba a decir que las galletas Oreo iban a quedar tan bien en esta combinación de sabores!

No vamos a hablar de calorías en este tipo de recetas pero, se podrían rebajar utilizando mantequilla de cacahuete y queso cremoso light, aunque el sabor nunca sería el mismo.

Ingredientes para la tarta sin queso

Para la base de galletas:

  • 26 galletas Oreo, con el relleno
  • 6 cucharadas de mantequilla derretida

Para el relleno

  • 225 gramos de queso cremoso tipo Philadelphia
  • 300 gramos de mantequilla de cacahuete
  • 150 gramos de azúcar glase, tamizado
  • ½ cucharadita de extracto de vainilla
  • 250 ml de nata líquida para montar
  • Galletas Oreo para decorar

Cómo preparar la tarta de queso y mantequilla de cacahuete:

Para la base de la tarta utilizaremos las galletas Oreo. Las trituramos finamente (de forma manual o con una picadora) hasta que solo queden migajas. Añadimos la mantequilla derretida y lo mezclamos todo hasta obtener una pasta manejable.

Vamos a usar un molde para tartas de 20 centímetros de diámetro (no es necesario que sea desmoldable) que vamos a engrasar con un spray antiadherente o con mantequilla.

Seguidamente, colocaremos la masa de las galletas en la base y las paredes del molde, presionando para que quede compacto y repartido uniformemente. Guardamos la base en el frigorífico para que repose durante 1 hora.

Mientras, podemos ir elaborando nuestro relleno. En primer lugar, batimos la nata en un bol junto con la mitad del azúcar hasta crear una crema parecida al chantilly. Separamos una pequeña parte para decorar nuestra tarta al final. Reservamos.

En otro bol batimos el queso cremoso y la mantequilla de cacahuete hasta que tengamos una mezcla suave. Agregamos el resto del azúcar y el extracto de vainilla, poco a poco. Seguimos batiendo lentamente hasta que se incorporen todos los ingredientes perfectamente.

Juntamos la nata montada con la mezcla de queso y mantequilla de cacahuete, mezclándola con movimientos suaves para que no se baje.

Cubrimos la base de galletas con la mezcla que tenemos y la alisamos para que la superficie sea regular.

Refrigeramos otras 2 horas más para que se termine de hacer.

A la hora de servir decoramos nuestra tarta con la nata montada sobrante y las galletas Oreo por encima.

Tenemos para unas 8 10 porciones que volarán nada más posarlo en la mesa.