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Recetas paso a paso

Tarta de queso philadelphia y leche condensada

Una delicia que enamora, la tarta de queso philadelphia y leche condensada es un verdadero placer para los sentidos.

¿Te imaginas saborear esa combinación perfecta de cremosidad y dulzura en cada bocado? Con unos simples pasos, esa fantasía se hará realidad.

No hay excusas para no caer en la tentación de esta tarta de queso que promete ser el postre estrella en tu mesa.

Y si tu pasión por las tartas de queso no tiene límites, atrévete a descubrir la frescura de un pastel de queso frío, la suavidad del queso mascarpone sin horno o el toque ácido y dulce de una tarta de queso con arándanos.

Prepárate para un viaje de sabor inigualable con esta tarta de queso que, además de deliciosa, es increíblemente fácil de preparar.

Ingredientes necesarios

Estos son los ingredientes fundamentales para preparar esta exquisita tarta.

  • Galletas - Necesitarás un paquete de galletas maría para hacer la base. ¡Aplástalas bien!
  • Mantequilla - Derrite 125 gramos de mantequilla para mezclarla con las galletas. La mantequilla derretida ayuda a compactar la base.
  • Queso crema Philadelphia - Utiliza dos paquetes de queso crema para el relleno. Yo prefiero el queso crema Philadelphia porque le da una textura más cremosa.
  • Leche condensada - Necesitarás una lata de leche condensada también para el relleno. La leche condensada le da ese toque dulce a la tarta.
  • Huevos - Incorpora cuatro huevos al relleno para darle consistencia. Recuerda batirlos bien antes de añadirlos.
Tarta de queso philadelphia y leche condensada

Preparación de la base

¡Empezamos con la base! Tritura las galletas hasta convertirlas en polvo. Yo suelo usar un procesador de alimentos, pero si no tienes uno, también puedes meter las galletas en una bolsa y aplastarlas con un rodillo.

Después, mezcla este polvo con la mantequilla derretida hasta que estén bien integradas. Presiona esta mezcla uniformemente en el fondo del molde y resérvala en el frigorífico mientras preparas el relleno. ¡Es así de fácil!

La mantequilla derretida ayuda a compactar la base y le da un sabor delicioso. Si quieres variar un poco, también puedes añadir un poco de canela o ralladura de limón a la mezcla de galletas y mantequilla.

Elaboración del relleno

¡Vamos a por el corazón de nuestra tarta de queso Philadelphia y leche condensada! En un bol grande, batimos los quesos y la leche condensada hasta obtener una crema homogénea y suave. Recuerdo la primera vez que preparé esta tarta; me sorprendió lo fácil que era lograr una textura tan deliciosa.

A continuación, incorporamos los huevos uno a uno, mezclando suavemente después de cada adición. Esto ayudará a que nuestro relleno quede esponjoso y ligero. En mi experiencia, añadir los huevos poco a poco evita que se formen grumos.

Una vez lista la mezcla, vertemos el relleno sobre nuestra base de galletas y alisamos la superficie con una espátula. ¡Estamos listos para hornear nuestra tarta de queso Philadelphia y leche condensada!

Tarta de queso philadelphia y leche condensada

Horneado y enfriado

¡Ahora llega la parte más emocionante! Hornear tu deliciosa tarta de queso Philadelphia y leche condensada.

  • Precalienta el horno a 180°C (arriba y abajo). Yo siempre recomiendo usar el horno tradicional en lugar del microondas para conseguir una cocción uniforme y evitar que la tarta se queme por los bordes.

  • Hornea la tarta durante 30-35 minutos. Recuerda, el tiempo de horneado puede variar ligeramente dependiendo del horno, así que vigila tu tarta para asegurarte de que no se queme. Una vez que la tarta esté ligeramente dorada y el centro apenas temble al mover el molde, ¡estará lista!

  • Retira la tarta del horno y déjala enfriar a temperatura ambiente durante al menos 1 hora. Esto ayudará a que la tarta se asiente y evitará que se agriete al desmoldarla.

  • Después de enfriar a temperatura ambiente, refrigera la tarta durante al menos 4 horas, o mejor aún, toda la noche. Esto permitirá que el relleno se asiente completamente y conseguirás una tarta más firme y cremosa.

¡Y listo! Ahora solo queda desmoldar tu tarta, decorarla al gusto y disfrutar de una deliciosa tarta de queso Philadelphia y leche condensada.

Receta

Tarta de queso Philadelphia y leche condensada

Tiempo de preparación: 45 minutos

Una tarta de queso Philadelphia y leche condensada que conquistará a todos tus invitados en solo 45 minutos.

Ingredientes

  • 200 g de galletas María
  • 100 g de mantequilla sin sal
  • 200 g de queso Philadelphia
  • 1 lata (397 g) de leche condensada
  • 3 huevos

Instrucciones paso a paso

  • Precalienta el horno a 180°C (arriba y abajo) y prepara un molde desmontable de 22 cm de diámetro.
  • Tritura las galletas en un procesador de alimentos o en una bolsa con un rodillo hasta obtener un polvo fino. Derrite la mantequilla en el microondas o en un cazo a fuego bajo.
  • Mezcla las galletas trituradas con la mantequilla derretida hasta que estén bien integradas. Presiona esta mezcla uniformemente en el fondo del molde y reserva en el frigorífico mientras preparas el relleno.
  • En un bol grande, bate el queso Philadelphia y la leche condensada hasta obtener una crema homogénea. Incorpora los huevos uno a uno, mezclando suavemente después de cada adición.
  • Vierte el relleno sobre la base de galletas y alisa la superficie con una espátula. Hornea durante 30-35 minutos, o hasta que la tarta esté ligeramente dorada y el centro apenas temble al mover el molde.
  • Retira la tarta del horno y deja que se enfríe a temperatura ambiente durante 1 hora. Después, refrigérala durante al menos 4 horas o, mejor aún, toda la noche antes de desmoldar y servir.

Notas:

  • Para evitar que la tarta se agriete durante el horneado, no abras el horno hasta que haya transcurrido al menos la mitad del tiempo de cocción.
  • Si deseas decorar la tarta, puedes espolvorear cacao en polvo, azúcar glas o frutos rojos encima antes de servir.
  • La tarta se conservará en el frigorífico durante 3-4 días en un recipiente hermético.